Un sueño en imágenes
¡Buenos días a tod@s!
Hace unos días os hablaba aquí del último gran proyecto de Minimís. Como dice el refrán: una imagen vale más que mil palabras, y tenemos la inmensa suerte de poder contar con el vídeo documental que ha dirigido Iñaki (Kill the Tv) sobre esta nueva andadura.
Desde el primer momento él tuvo claro cómo me podía ayudar. Me dijo – “Yo te haré un vídeo… Un vídeo documental que mostrará la parte más personal de Minimís”. Y así fue…
Minimís se muestra más al desnudo que nunca, os deja entrar en su taller y os deja ver sus recuerdos…
Espero que os guste mucho este sueño narrado en imágenes. Desde aquí os quiero dar las gracias a tod@s por vuestras palabras de apoyo y amor el día que os conté este proyecto. Me muestro así, tal cual soy, transparente… Porque quiero estar un poquito más cerca de vosotr@s.
Y a Iñaki, la otra mitad de Minimís, el que nos enseña, nos muestra, el que nos hace visibles… Pues qué te voy a decir… lanzo un gran HURRA por ti, por el trabajo bien hecho, por esa sensibilidad y ese saber hacer. A tod@s l@s que estáis leyendo estas palabras ahora mismo, os invito a hacer lo mismo. Gritemos: ¡HIP HIP, HURRA! ¡BRAVO, IÑAKI! ¡BRAVO, KILL THE TV!
Un besazo muy grande,
Irene
Porque sueño…
¡Buenos días!
Hoy os voy a hablar del proyecto más grande de la historia de Minimís. Un trabajo que me ha llenado de ilusión y satisfacción y que me ha hecho ver que mi taller se está quedando pequeño :)
Hace unas semanas, en plena campaña navideña, recibí una llamada muy especial. Una firma de cosméticos japonesa se había interesado en uno de mis productos para regalar en la campaña de San Valentín. Les había llamado la atención la colección Mi-nipón. La responsable de marketing se había quedado alucinada cuando buscando por la red había encontrado mi web, cuyo nombre le había gustado, pero cuál fue su sorpresa cuando además encontró un apartado de nombre “Mi-nipón“. Me hacía una propuesta que hizo darme un vuelco el corazón, necesitaban 1.500 unidades para tan sólo unas semanas después. Querían verlas “en vivo y en directo” y la ocasión vino rodada ya que justo al fin de semana siguiente viajaba a Madrid para participar en una feria de diseñadores.
Nos conocimos allí y la propuesta cambió. Era la primera vez que sacaba a la calle la colección “Amour Fou” (que aún no había colgado en la web) y L, que así llamaré a la persona que confió en mí plenamente, decidió que era éste el tipo de regalo más adecuado para su target. Estuvimos hablando largo y tendido y acordamos que haría un producto exclusivo para ellos, un broche_joya “orientalizado”, delicado y bello.
¡Imaginaos! Yo sólo quería volver a casa para ponerme a trabajar, tenía que ser algo bonito de verdad, ya que yo no era la única a la que habían propuesto este trabajo.
¡Me puse manos a la obra!
Y éste fue el resultado:
A los dos días recibía una llamada en la que L me decía que mi trabajo había sido el seleccionado, me puse a llorar de alegría…
¡La firma para la que iba a trabajar era SHISEIDO! ¡Wow! ¿Quién me iba a decir que después de dos años de montar mi pequeña empresita iba a trabajar para ellos? ¡Increíble!
Aún en las nubes, y entre miles de Minimís que tenían que llevarse Papá Noel y Los RRMM, me puse a trabajar.
Lo primero era buscar proveedores, pieles, flores, marabú… Lo segundo, encontrar una fábrica de troqueles para cortar todas las formas (no las iba a recortar todas a mano ;)
Una de las cosas que más me ha gustado de este trabajo es poder haber conocido a Claudio, del que he aprendido muchísimo.
Y, sobre todo, he disfrutado trabajando con estas tres mujeres. Está claro que yo sola en tan poco tiempo no podía hacer todo el trabajo. Me gustó mucho empezar el año con tres trabajadoras más en Minimís, aunque fuera temporal. ¡Qué bien se trabaja en compañía! ¡Con gente con la que hablar y compartir! ¡Eva, Jana y Diana: gracias, chicas!
Ellas hacían su jornada laboral, y yo me quedaba un poquito más…
¡1, 2, 3, 4…. 1498, 1499 y 1500! ¡Uf!
¡Y después, empaquetar! (Gracias mamá, Mila y Bego)
¡Y pedido entregado! El cliente quedó muy contento :) y el día que lo recibieron ya estaban distribuyéndolo a todos los centros donde se está realizando la campaña ¿Sabéis dónde?
Nuestras caritas “Shiseido”, que así las he bautizado, posan en los estands que esta marca tiene en todos los Corte Inglés de España. ¿Os podéis imaginar la enorme satisfacción que sentí cuando ayer me acerqué al centro más cercano y la vi allí colgadita? ¡Uf! ¡Eso no tiene nombre!
Ahora mismo estoy trabajando en nuevos broches de la misma forma pero con detalles diferentes (acabé con existencias en los almacenes) que pondré a la venta en breve.
Mi querido Iñaki (Kill the tv) ha dirigido un vídeo documental de todo el proceso, donde podréis ver detalle a detalle cómo lo hicimos (las fotos son extraídas de aquí).
Desde aquí quiero dar las gracias a L, por confiar en mí y por querer dar paso a pequeños emprendedores para, como dice ella, hacernos un poquito más grandes. A Iñaki, por aguantar la invasión. A Eva, Jana y Diana, por hacerlo tan bien. A Claudio, por sus sabios consejos. A familia y amigos, por estar ahí.
Como he dicho antes, ¿quién me iba a decir que dos años después de apostar por mi proyecto personal estaría trabajando para firmas como ésta? Yo no dejo de trabajar, no dejo de soñar y creo que es esto lo que me hace alcanzar las estrellas…
¡Un beso muy fuerte!
Irene
Adelanto…
¡Hola a tod@s!
Os dejo con una foto más que sugerente de lo que os contaré estos días. Es uno de los mayores trabajos que he hecho hasta el momento. El cliente: una gran firma de cosméticos… ¿Adivináis cuál?
*Fotograma extraído del documental que ha realizado Kill the tv sobre este trabajo*
¡Hasta mañana!
Irene
Trabajando con Little Mozart
¡Hola a tod@s!
Hace unos días os daba una pista en facebook sobre el proyecto en el que estaba trabajando, y colgaba la Sonata para piano nº 11 de Mozart, y hoy, por fin, os puedo contar de qué se trata. No es que estuviera haciendo un Minimí de Mozart, que ya lo tengo apuntado para engrosar la lista de la colección melómana, sino otra historia completamente diferente.
Otro emprendedor a los que he conocido últimamente es Bruno, de Little Mozart. Su misión: acercar el maravilloso mundo de la música a los más pequeños de la casa. Dan clases personalizadas a domicilio y colaboran con guarderías y escuelas. Violín, piano, guitarra, viola, flauta, coro, iniciación a la música, orquesta de cámara, clases para padres e hijos, preparación para el acceso al conservatorio….. y muchas cosas más. Interesante propuesta si tienes un pequeño Mozart en casa, soy de la opinión de que hay que explotar esas cualidades desde bien pequeñ@.
Pues bien, Bruno quería hacer merchandising con el logo de su empresa y me encargó varios trabajos personalizados… El primero: realizar como una especie de “mascota” Little Mozart para que los niños (algunos muy pequeños, de dos años) enseguida lo identificaran; y otro, un broche Little Mozart para todos los profesores, y también para tod@s aquell@s alumn@s que ya no puedan vivir sin él ;). De este último no tengo fotos porque Bruno se lo llevó puesto y no le pude hacer, pero tranquil@s, que tengo que hacer unos cuantos más y estos sí que no se me escapan.
Estuve varios días pensando cómo hacer la mascota Little Mozart, le pedí consejo a mi profesora de patchwork y al final llegamos a la conclusión que hacer un muñeco era muy complicado ya que tiene partes muy estrechas, así que pensé en hacer un cojín Little Mozart. Me gustaba la idea de que el niño o la niña reposara su cabeza en el gran Mozart, que le pidiera sus consejos para ser un gran músico o, simplemente, pensar en aquello de que “la música amansa a las fieras”, así que me puse manos a la obra y… Voilà! Aquí tenéis al cojín Little Mozart, en su color corporativo y en otras adaptaciones.
Ahora mismo Little Mozart está realizando un sorteo en facebook, ¿y a que no sabéis qué se sortea? ¡Yo de vosotr@s no me lo perdería!
¿Qué os ha parecido? ¿Os gusta?
Un besazo y ¡feliz semana!
Irene






















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