Sobre mí



Mi nombre es Irene.

Soy licenciada en Comunicación Audiovisual, nada que ver con este mundo, aunque mi afición por las manualidades viene de lejos. Desde que tengo uso de razón me ha gustado crear mis propios complementos. En casa siempre ha habido tenacitas y abalorios que yo utilizaba para crear pendientes, pulseras y collares. Todo esto gracias a mi madre, que en alguna ocasión también le dio por hacerse alguna cosita. Me encantaba deshacer collares que ella o mis hermanas ya no querían y convertirlos en piezas nuevas. Aunque lo que más me gustaba (y me sigue gustando) era ir a tiendas especializadas y comprar todo tipo de material para después, corriendo, encerrarme en casa y ponerme a hacer “mis creaciones”.

Con mi iaia y mi tía, modistas de profesión, aprendí a coser, aunque poco. Cuando ellas le ponían toda su dedicación yo aún era muy pequeña, y cuando crecí, ellas ya eran demasiado mayores… Pero aprendí lo más importante, a hacer las cosas con mucho amor, tal y como ellas lo hacían.

Así empezó todo. En un principio, todo lo que hacía quedaba en casa.  Aprovechaba cualquier celebración familiar o de amigas para regalar alguno de mis complementos. Y observaba satisfecha cómo se los ponían día a día.  Más tarde empezaría ya a vender en alguna tienda y empezarían a llegarme encargos de gente desconocida.

Las Minimís nacen tiempo después, allá por el 2008, recién llegada a Barcelona, mi ciudad de acogida durante cinco años. Paseando por el Born, topé con “La Casa del Feltre”, una tienda en la que el negocio del fieltro se extiende a muchos años atrás. Cuando vi la tienda casi me vuelvo loca, fieltros de miles de colores se agolpaban en las estanterías. No me pude resistir. Después de un largo rato para decidirme por los colores, compré unos cuantos, aún sin saber qué iba a hacer con ellos. Algo se me ocurriría. Los tuve un tiempo metidos en una caja, esperando a que me viniera la inspiración. Nunca había trabajado con este material. Al cabo de varios meses, los cogí, empecé a recortar y a coser y nació una muñequita extraterrestre, con la cara verde, el pelo rojo, sin brazos y sin pies… La abandoné dentro de una cajita, ¡pobrecita! Un día apareció, la vieron algunas personas y me dijeron que les gustaba, que por qué no seguía haciendo y las perfeccionaba, y así lo hice. Mis amigas me ayudaron a ponerles nombre, se llamarían Minimís.

Quién me iba a decir por aquel entonces que ese pequeño hobby se convertiría hoy en mi negocio, que esas muñequitas tan pequeñas me darían tanta satisfacción. Que lo dejaría todo para dedicarme enteramente a ellas. En el 2008 eso era un sueño, un sueño inalcanzable, pero pocos años después, ese sueño se ha convertido en realidad. Mucho trabajo y tesón, muchas horas sin dormir… No siempre es fácil, pero soy feliz. Feliz porque es algo mío, mío y vuestro, porque sin vosotr@s Minimís no existiría.  Porque habéis creído en nosotras, nos habéis apoyado incondicionalmente, porque hemos recibido vuestro cariño… Y por eso estamos aquí. Y seguiremos aquí, por y para vosotr@s.

Gracias a tod@s aquell@s que tienen su Minimí, gracias a tod@s por llevarlas con orgullo, gracias a tod@s por hacer que mi sueño se convierta en realidad.

¡Muchas gracias!

 

© Copyright 2011 Las Minimís - MARCA REGISTRADA. Todos los diseños protegidos. Fotos y vídeos by Kill the tv.     Website by Vanster And Lei